Ruta por los Pirineos. Desde una pista de esquí hasta unos lagos a 2200 metros de altitud.

A tan sólo 4 kilómetros de la frontera con Francia, da comienzo una de las rutas más interesantes que he hecho. La primera espero que de muchas en los Pirineos, porque he quedado realmente fascinado con todo lo que he visto este fin de semana. Valles inmensos, lagos por encima de 2000 metros, pueblos de lo más interesante, rutas señalizadas en cualquier rincón,…El lugar ideal para cualquier senderista.

El sábado 23 de julio seguí este track de wikiloc para realizar la ruta. No está muy bien indicada en el terreno, pero tampoco hay muchas bifurcaciones por las que te puedas perder. De todas maneras no está de más llevar la ruta en el móvil por seguridad. Se inicia en el parking pegado a la carretera. Justo en la entrada de acceso a la pista de esquí, que en verano se encuentra cerrada al tráfico. Desde ahí hasta la pista de esquí sector Anayet hay algo menos de dos kilómetros por carretera asfaltada.

Y es a partir de ahí donde empieza la parte interesante de la ruta. Casi toda la subida hasta los ibones de Anayet se realiza muy cerca de un riachuelo. Si el día es caluroso no olvides el bañador porque en un par de puntos este riachuelo te permite darte un chapuzón (forma pequeñas pozas o piscinas naturales). Y si te bañas en pelotas, no te olvides las pelotas (ver).

La ruta es lineal, y tiene una longitud total (ida y vuelta) de casi 12 kilometros. Me llevó bastante tiempo porque paré mucho a sacar fotos. No me estoy volviendo mejor fotógrafo, pero sí que estoy visitando lugares cada vez más bonitos, de manera que las fotos parecen mejores que al inicio de este blog.

En cuanto a la fauna, a pesar de estar muy alejado de grandes núcleos urbanos, no es muy abundante. Supongo que porque la ruta está muy frecuentada. Sí es destacable un rebaño de vacas que se encontraban cerca de la estación de esquí. Me parece curioso que varias llevaban cencerro, y que su sonido rebotaba en las paredes del valle. Esto hace que localizarlas por el sonido, sea bastante complicado, pudiendo estar las vacas en un lugar y el sonido venir del contrario. Y lo más destacable de la fauna, es que vi una marmota!!! Vacas he visto muchas, pero marmota es la primera vez. La vi de lejos y tuve que hacer zoom a la cámara para poder distinguirla, pero la vi.

Finalmente, tras admirar valles, montañas, fauna y flora llegas a los ibones de Anayet. Y ¿Qué es un ibón?  No se si es vox populi, pero yo antes de venirme a vivir a Aragón nunca había oído esta palabra. Resulta que es el término aragonés para referirse a los pequeños lagos de montaña de origen glaciar.En este caso, vas subiendo la montaña hasta que llegas a una meseta donde se han formado pequeños lagos. Están a unos 2200 metros de altitud, y pegados al pico Anayet, de unos 2500 metros. Esta mezcla de encontrarte un lago en el vértice de una montaña y al fondo los grandes valles de los Pirineos, crea un paisaje único.

De la cantidad de gente que hizo la ruta ese día, varios subieron con la tienda de campaña e hicieron noche a la orilla de los ibones. Supongo que habrá que ir bien abrigado para pasar allí la noche. Pero el amanecer tiene que ser impresionante.

De regreso al coche mientras admiro el paisaje de vuelta, mezclado con el inicio de la puesta de sol, voy pensando en dos cosas: una es que veo tantas cosas que me gustan que me podría pasar un mes entero en los Pirineos, de ruta en ruta. Y la segunda es en lo bien que me va a sentar esa cerveza que me voy a tomar al final del camino.

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